sábado 20 de octubre de 2007

BRUJAS y BRUJITAS


LEYENDAS, HECHIZOS Y BRUJAS es un libro divertido, con bellas imágenes y hecho especialmente para las manos de los niños. Habla sobre esos personajes que nunca nos cansamos de conocer: las brujas. Esta obra registra el origen d las creencias sobre el día de brujas y el día de muertos en Estados Unidos, China y otros países. Su autora es MIRIAM VALLENILLA y lo editó ella misma, reuniendo puyita a puyita. Cuenta que se cansó de esperar por las editoriales del pais, demasiado ocupadas en publicar a sus amigos de siempre. Confiamos en que Miriam recupere su inversión y los niños puedan tener pronto en sus manos este ameno libro.
Y HABLANDO DE BRUJAS..............




HOY vi a LUISANA y aunque ya pasò el día de las secretarias, aún no ha pasado el día de las brujas. Al verla mostró una alegría tan falsa como una escalera de anime o un billete de a tres bolívares. Vi sus ojos saltones de sapo envidioso recorrer mi cuerpo, buscando mis defectos, y al sonreir mostró su colmillo de jabalí. Yo le deseé que Alá le devuelva el doble de lo que me deseaba ella a mí. Y evoqué su oscura maldad, pura y simple, que viene desde el fondo del tiempo.
Es difícil olvidar su incompetencia, su maledicencia, su poca eficiencia, su mala conciencia. Luisana enrarecía con sus chismes el ambiente laboral. Por último, sus intrigas lograron que me enfermera de tanto estrés, y llegó un momento en que hasta creo que me hizo una "brujería", de que vuelan vuelan, pues el pelo se me caía a grandes mechones, cada vez que me lo lavaba.
Esta especie de Hécate con uniforme sepia ahuyentaba a quienes preguntaban por mí, se fingía atribulada buscando consuelo tan sólo para entorpecerme la labor, siguiendo órdenes de sus amigos, que me querían fuera del lugar.Total, Luisana logró que me fuera de allí. Un día comprendí que su mala energía y sus argucias me habían enemistado con mis superiores.
Cuando me fui, el pelo dejó de caérseme. Encontré un trabajo donde la secretaria es una flor, bella por fuera y por dentro. Y casi no recuerdo a Luisana, a menos que se me atraviese en el camino, como un gato negro y sea el Dia de las Brujas.