sábado 13 de octubre de 2007

JAURIA


Alzas la cola esponja dorada y roja,

vellón de Dios

y corres,

te desgarras la piel entre breñales,

te rompes las pezuñas,

raposa inveterada de la vida,

toda mujer debe seguir su estrella

constelación del zorro

volpe, vulpis, vulpeja.

Si me detengo a veces a lamer mis heridas

a calibrar laceraciones

y ver magulladuras,

se escuchan ya ladridos,

aullidos babeantes,

acechantes, airados,

asqueados, oscuros,

lebreles finos

exactos mastines

olfativos reptan

procaces por el suelo sus hocicos

sabuesos huelen el cielo,

muerden tu rastro frágil,

sola zorra que huyes,

y te escondes en turbias oquedades

y jadeante lloras sin lágrimas

el llanto también te lo quitaron.

2 comentarios:

KiRiN UsAgI BlAcK dijo...

Pero que hermosa foto!!!!!
Llegué gracias al blogger play, y lo agradezco!!!
saludos a alguien con tan exquisita sensibilidad!!!!

Iván dijo...

Hermoso poema. Y desgarrador... Me ha gustado. Al mismo tiempo que me ha removido...
Un saludo!